El matador de toros Arturo Macías regresó a México luego de pasar un mes por tierras españolas; vuelve cargado de gratas experiencias sobretodo su preparación en el campo bravo ibérico, donde pasó tiempo valioso en la inspiración que sólo da la soledad de estar cara a cara con el toro, en su hábitat.
Macías fue invitado en dos ocasiones a realizar labores de tienta en la ganadería de Juan Pedro Domecq; estuvo también en la ganadería de Victoriano del Río, importantes dehesas en las que Macías se encontró con la embestida de los ejemplares españoles que sirvieron para intensificar su preparación y poner a punto su espíritu para los compromisos que están en puerta.
















