Por Joel Márquez:Twitter: @JoelDeAMarquez
Decretado prácticamente el descenso del Atlante en la jornada 15, ahora Cancún que vivió esa corta experiencia de ser plaza de Primera División. Para este encuentro un árbitro que a lo largo de las semanas ha sido seriamente criticado, un Fernando Guerrero errático desde el principio luego de anular el primer gol de Santos, por un fuera de lugar que no tuvo una excelente actuación ya que en los primeros minutos del partido anula un gol a Santos por o supuesto fuera de lugar, marcado por su asistente dos Juan Carlos Salinas, offside que no había forma de marcarlo, Quintero arranca en legítima posición, muy detrás del balón. Luego Guerrero decide no marcar un penal para los potros “compensación de errores” o mejor dicho desconocimiento del reglamento.
Un árbitro saca partidos, como se dice en “el argot” arbitral cuando se busca no aplicar debidamente las reglas para evitar comprometerse demasiado con el resultado del partido. De ahí que este señor, siempre recibe malas calificaciones por su trabajo. El árbitro es el encargado de impartir justicia en la cancha, no el responsable de las acciones; para eso están los jugadores quienes dan el manejo de las jugadas, el ritmo y el espectáculo, el de negro no debería ser la figura o el villano.
Inicio muy bien, marcando, decidiendo acertadamente fue Fabricio Morales en el partido entre Guadalajara y Monarcas. No concediendo penal una a Morelia, cuando Egidio Arévalo intenta hacer control del esférico y este accidentalmente le rebota en la mano. Y la segunda de chivas en la que Bravo se tira un clavado en el área chica y con temple no marco el penal. Y después en el segundo tiempo la feria de errores, no marca penal dentro del área de Monarcas por un empujón evidente con ambas manos sobre la espalda de Carlos Fierro afectando el resultado y pudiendo haber cambios en la tabla general. Fabricio un juez severamente criticado, con la que pudo ser su gran noche, un error le echó a perder su actuación.Pocos partidos, le han afectado a Miguel Ángel Flores que en Tigres–Xolos, con el peor arbitraje. Mostrar doce amarillas, y varias sin motivo. Y para coronar la cereza del pastel la expulsión de
Jaimen Ayoví , que fue derribado en el área, era penal y el de negro decide expulsarlo por simular una falta.
Ahora a esperar el cierre y empezar a apostar por los árbitros que pitarán la liguilla. Suerte para estas dos últimas jornadas donde por lo menos ya no existirá la presión de los juegos por el no descenso.